Maite Suso (con careta) con compañeras y niños y niñas del campo de trabajo.

Maite Suso ha cumplido 20 años (1997) y actualmente reside en la pequeña localidad italiana de Reggio Emilia. Su estancia en esta localidad ubicada cerca de Bolonia será de 9 meses, el tiempo que le dure la beca Erasmus que ha logrado para cursas el Grado en Educación de Primaria.

Maite nos cuenta que viajar es una de las cosas que más le gusta pero reconoce que para ello es necesario tener un buen nivel de inglés. Esa fue una de las principales razones que la impulsaron a participar en los campos de trabajo que el Gobierno Vasco organiza cada verano en Euskadi y repetir por segundo año consecutivo en la localidad vizcaína de Mundaka. Allí compartió experiencias con cerca de una veintena de jóvenes de diferentes países.

1.- ¿Cuál fue tu principal motivación para participar en los campos de trabajo de 2017?

A mí me encanta viajar, conocer gente, descubrir nuevos lugares… y los campos de trabajo me dan la oportunidad de poder hacerlas todas en una. Además, como quería practicar inglés durante dos años estuve yendo a Mundaka, a los campos de trabajo que se organizan en Busturialdea.

2.- ¿Cómo te fue esta experiencia?

¡La verdad es que no pudo ser mejor! La de 2017 era mi segundo año en los campos de trabajo de Mundaka y si he repetido habrá sido por algo, ¿no? La verdad es que como estoy cursando el Grado de Educación Primaria me sentí muy a gusto con niños y niñas de entre 7 y 13 años. Fueron días muy divertidos

3.- Y el día a día, ¿Cómo era? ¿Cómo os repartíais la jornada?

Al igual que en cualquier otro campamento, no había descanso desde que nos levantábamos hasta que nos acostábamos. Por las mañanas hacíamos de monitores con los niños y niñas que estaban bajo nuestro cargo y pasábamos el tiempo con las habituales actividades de cualquier colonia: manualidades, talleres, salidas montañeras y a la playa…

Por las tardes eramos los monitores y monitoras quienes nos convertíamos en niños y niñas y hacíamos muchos juegos y actividades para practicar inglés. Recuerdo con cariño las excursiones que organizábamos a las localidades del entorno. Busturialdea es una zona muy bonita, tiene grandes atractivos naturales y yo siempre animo a la gente a que lo visite.

4.- Y todo ello, con el inglés como lengua vehicular…

Así es. Es el valor que tienen estas colonias. Hay que tener en cuenta que estos campos de trabajo son internacionales y que, por tanto, te puedes encontrar con gente de cualquier nacionalidad. El inglés era la única forma de entendernos. Aprenderlo y dominarlo en este mundo tan globalizado creo que es casi obligatorio, lo necesitas donde menos te lo esperas, sobre todo, si queremos tener un futuro en el mundo laboral.

5.- Donde menos te lo esperas, así es, incluso en el propio San Juan de Gaztelugatxe.

Ja, ja, ja. Desde que San Juan de Gaztelugatze salió en la serie de televisión “Juego de Tronos” está muy masificado. Turistas de todo el mundo se acercan a este sitio tan especial para concerlo, y claro, tuvimos que valernos del inglés para entendernos y poder ayudarlos. A pesar de no haber podido dar un solo paso es un enclave maravilloso, muy especial y si hay alguien que no lo ha visitado aún le animo a que lo haga en la primera ocasión que tenga. Además de San Juan de Gaztelugatxe, Mundaka también atrajo muchos turistas aquel verano. Fue escenario de un Festival de Música Internacional lo que nos vino muy bien para seguir practicando inglés en nuestro tiempo de ocio.

6.- Hablas con mucho entusiasmo de tu experiencia en los campos de trabajo, ¿qué les dirías a aquellos que están pensando en dar el paso y apuntarse? o

Que no se lo piensen dos veces. Es una experiencia muy enriquecedora donde haces muchos amigos. Mi principal objetivo fue el de ir de colonias con niños y niñas y aprender inglés pero sabía que además me iba a dar la posibilidad de conocer sitios, hacer nuevos amigos y pasármelo estupendamente. En mi opinión, todos y todas deberíamos vivir por lo menos una vez la experencia de participar en un campo de trabajo”.