Las calabazas y los disfraces de miedo son cada vez más frecuentes a medida que se acerca el 31 de octubre. La Fiesta de Halloween (contracción del inglés All Hallows’ Eve, la tarde de Todos los Santos) para muchos es considerada como una celebración Norteamericana, aunque también tuvo una versión parecida en Euskal Herria, la Víspera de Todos los Santos. Hasta el siglo XX, en zonas rurales y en los caseríos se mantuvo la tradición de vaciar calabazas, patatas y remolachas para introducir velas. Las familias comían castañas y los niños y niñas salían a pedir.