La vitoriana Estibaliz Garrido, de 26 años, es trabajadora social y le encanta trabajar en el ámbito familiar con niños y niñas. Le  gusta ser activa en mi tiempo libre, realizar planes al aire libre con sus amigos y amigas;  ir a la playa, pasear… pero lo que más le gusta es salir a bailar con mis amigas. Actualmente está en Honduras, participando en el Programa Juventud Vasca Cooperante. Desde tierras Hondureñas no ha contestado a estas preguntas.

¿Por qué decidiste participa en el programa Juventud Vasca Cooperante?

Llevaba años pensando en hacer algún tipo de voluntariado en mi ciudad, pero por estudios y trabajo me resultaba difícil dedicarme de manera estable.

Una amiga me habló de este programa y me apunté porque por un lado estaba desempleada y por el otro, me pareció una oportunidad perfecta. Una ocasión de intentar poner en práctica mi formación, conocer “otro mundo” e intentar entenderlo, fueron mis mayores  motivaciones.

Estás en Honduras ayudando como cooperante, ¿cómo es tu día a día y el proyecto en el que estás involucrada?

Serso Honduras es una organización bastante grande y realiza varios proyectos  a la vez. Mi compañera y yo somos parte de un proyecto nuevo de Derechos Humanos que se encarga de estructurar y formar a grupos de personas de diferentes comunidades en materia de derechos humanos, género, desarrollo social, infancia etc. Nuestro día a día suele ser visitar todas las comunidades del municipio dando formaciones en las comunidades y en escuelas y realizando talleres con mujeres y con jóvenes. También hemos colaborado en el Proyecto de Agua y Saneamiento en campañas de limpieza.

Llevas casi dos meses ¿cómo está siendo la experiencia hasta ahora?

Nunca había viajado  fuera de Europa, por lo que para mí todo es nuevo y sorprendente. En este tiempo he pasado mejores y peores momentos. Hay situaciones que a veces escapan a mi entendimiento, intento no perder la paciencia y aprender a no frustrarme por no poder cambiar la situación. Pero todo eso es un aprendizaje en sí mismo, y solo esta experiencia me la da.

¿Qué crees que estás aportando y qué estás recibiendo?

Creo que estoy aportando el intercambio en sí mismo. No solo yo voy a aprender si no que ellos también pueden ver en mí otras formas de pensar. Pero en general, considero que es una experiencia en la que recibes más de lo que a veces puedes aportar. El cariño y la amabilidad de la gente son con lo que me quedo.

Dentro de un mes volverás a casa, ¿crees que gracias a esta experiencia algo habrá cambiado en ti?

Estoy segura de que sí. Ahora mismo estoy tan metida en el día a día del trabajo, tan acostumbrada y tan a gusto, que no soy consciente de la vuelta. Pero desde luego que volveré habiendo crecido como persona y habiéndome superado a mí misma en muchos aspectos. Y con la  sensación de haber entendido un poco más la forma de vida de Honduras.

Piensas que esta experiencia es recomendable para otras personas jóvenes, ¿por qué?

Por supuesto que sí. Lo primero para conocer otras realidades y poder eliminar prejuicios y abrir la mente. Y también por la experiencia de vivir casi tres meses entre gente de diferentes culturas, haciéndose a las costumbres y formas de vida de países con un encanto tan especial.