Este el grupo de 100 jóvenes que participará en el Programa Juventud Vasca Cooperante 2016 tendrá la posibilidad de contar sus experiencias en un documental colaborativo. Para ello grabarán mini videos con sus propios móviles en Asia, África y Sudamérica. Ander Bolibar, técnico en cooperación lingüística de la asociación Garabide y profesor de HUHEZI, acompañará y guiará al grupo en esta aventura, y tendrá la misión de hilar las grabaciones que realicen.

Hemos hablado con Ander sobre su experiencia en Barria tras las sesiones de formación que ha compartido con el grupo de jóvenes.

Hace poco habéis presentado la iniciativa de video testimonios al grupo de cooperantes que participará este año en el programa Juventud Vasca Cooperante. ¿Qué acogida ha tenido la iniciativa?

La verdad es que se lo han tomado con ganas. Hoy en día a la juventud nos gusta comunicar nuestras experiencias, en la época de las redes sociales somos bastante narcisistas, y en general, la idea registrar una experiencia vivida como cooperante nos gusta. Intuyo que el video que realizaremos será una mezcla entre un video institucional y los videos que envían normalmente las personas jóvenes por las redes sociales, un experimente interesante para ambas partes.

¿Qué preguntas o preocupaciones han mostrado acerca del proyecto?

La mayoría han sido temas técnicos. Entre 100 jóvenes hay de todo, desde gente que ha nacido con un ordenador bajo el brazo hasta algunos y algunas que no tienen móvil. Como van ha trabajar en grupos pequeños la idea es que compartan conocimientos y trabajen sobre un mínimo común.

¿Cual va ha ser la metodología que llevarás a cabo con el grupo a la hora de preparar el documental?

La autoría del documental será comunitaria. El objetivo es que 100 jóvenes realicen el documental. Es un experimento. Las nuevas tecnologías han democratizado la producción audiovisual entre las personas jóvenes y ahora es más sencillo comunicar, pero hace falta saber organizar y canalizar todo ese material que nos llegará en forma de vídeo, para crear un buen collage.

En cuanto a los aspectos técnicos, ¿Cómo van ha hacer las grabaciones? ¿Han recibido algún tipo de formación a nivel técnico?

Hace algunos años habría sido inviable recibir imágenes de cien cooperantes. Hoy en día gracias a los móviles podemos hacerlo, pero comunicar de una forma eficaz y ordenada no es sencillo y aunque seamos consumidores de imágenes, mucha gente no tiene formación audiovisual. El reto será conseguir una unidad narrativa en la pieza audiovisual, fruto del trabajo colaborativo.

El documental cuenta de antemano con un guión o se irá tejiendo a medida que vayas recibiendo los vídeos que envíen las personas cooperantes

Más que el guión hemos marcado las pautas, los intereses que compartimos. El cineasta Patricio Guzmán dice que donde hay un viaje, un personaje o un suceso hay un documental. Con las experiencias de cien jóvenes se podrían hacer otros tantos documentales, pero nuestro objetivo será más modesto. Si conseguimos mostrar de una forma interesante la experiencia que supone participar en el programa, nos producirá una gran satisfacción. La preparación previa es muy importante, pero para que el trabajo colaborativo dé sus frutos, es necesario que abramos la puerta a la improvisación.

¿Qué reto supone este tipo de trabajos para ti?

Es un reto importante que me divierte. Tengo claro cual es mi rol: Animar a las personas cooperantes a que comuniquen lo vivido y con todo ese material, intentar reflejar de la mejor manera posible sus experiencias. Solo podremos mostrar el 10% de las imágenes que nos envíen, y lo más difícil será hacer ese filtro. Es un trabajo de gestión, en los videos habrá una autoría compartida, será un trabajo colaborativo hecho por todos y todas.

Estas son las primeras impresiones que han grabado las personas cooperantes tras la formación recibida.