El viaje sigue sin descanso, hemos llegado al tercer Campo de Trabajo, localizado en Salinas de Añana, territorio de Álava, limítrofe con Burgos. Los voluntarios trabajan en mantener las instalaciones para la explotación del histórico salero, aunque ahora estén en su momento de ocio.

El Campo de Trabajo de Añana es internacional, y por ello, los voluntarios han venido de todas partes del mundo. De la mano de los y las francesas se ha organizado una cata gastronómica de diferentes culturas. El concurso de quesos ha inaugurado el evento, hemos probado cinco quesos, cuatro franceses y el otro un Idiazabal de casa. Con poca diferencia, pero al final el premio a ido para los franceses.

Entre todos y todas hemos hecho talos y como no podía ser de otra forma, no ha faltado la sidra. Aunque ha habido quien se ha sonrojado al grito de Txotx, la sidra ha sido degustada satisfactoriamente por los franceses, rusos, italianos y turcos.

En el fin de semana no se trabaja, se aprovecha para conocer los alrededores, disfrutar del tiempo libre, relacionarse… La excursión de hoy ha sido al parque natural de Valderejo, hemos hecho un poco de senderismo (Ver galeria de fotos). El ruso no ha entendido el concepto: “¿Que sentido tiene andar sin una meta preconcebida?”. Entre risas hemos intentado razonar: El hacer deporte, disfrutar de la naturaleza y poder hablar tranquilamente mientras paseamos han sido los argumentos expuestos, no le hemos convencido. Al parecer los vascos tenemos el monte en los genes.

Texto de Ane Elordi y Ander Bolibar para la iniciativa Auzokontalariak