Foto: Aroa Albareda Martínez

El Auzolan o la prestación vecinal gratuita en beneficio público es una forma antiquísima de trabajo en común. En torno a este sistema se reúnen vecinos y vecinas para hacer mejoras en el pueblo, en beneficio de la comunidad. Aunque fundamentalmente tiene su origen en el mundo rural, hoy en día, el auzolan permanece en varios pueblos y municipios donde es posible ver sus frutos.

Históricamente este sistema  se ejercía para la apertura y mantenimiento de caminos vecinales, para la construcción de iglesias u otros edificios públicos, para la ayuda en caso de necesidad de alguna persona del vecindario, etc. El trabajo comunitario tiene sus equivalentes en toda Europa y es conocido por el nombre de vereda en castellano, andecha en asturiano, o artaxuriketan en algunos pueblos de Euskal Herria. Vecinas y vecinos contribuían con su trabajo en la mejora del pueblo, sin recibir remuneración alguna, estableciendo lazos de amistad y reforzando los sentimientos de pertenencia hacia el lugar.

Hoy en día, en muchos pueblos de nuestro entorno se está recuperando el auzolan, como se hacía antigüamente, buscando nuevas formulas adaptadas a las nuevas necesidades. El auge de los modelos económicos sostenibles que se está desarrollando, anima cada vez a más vecinos y vecinas a sumarse a la filosofía del auzolan. Tenemos varios ejemplos de pueblos donde resurge el auzolan; Zarautz con el grupo Hatorr,  que realiza varios auzolanes como la recuperación de la zona del Torreón o la iniciativa de Otxandio Herri-ola,  que más allá del auzolan, es un proceso de trasformación dinámico, abierto, plural y participativo, que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los ciudadanos/as buscando modelos sostenibles de desarrollo. El portal Auzolan.info por su parte, es la coordinadora y punto de encuentro de los grupos de auzolan que se crean y desarrollan en Euskal Herria.

Aparte de los tradicionales auzolanes, hoy en día, nos encontramos con nuevos modelos de cooperación que recuperan la idea del trabajo comunitario adaptándola a los nuevos tiempos. Es el caso del Crowdfunding y el Crowdsourcing que reúne personas a través de Internet, con el objetivo de ayudar en el desarrollo común de una actividad, a veces aportando dinero pero también conocimientos. Entre los ejemplos del crowdfunding encontramos plataformas como goteo.org, Verkami, injoinet, etc. Otra de las plataformas sociales que busca empoderar a las personas para generar cambios ante injusticias sociales es Change.org.

Foto: Egoitz Maeso Gallego

Wikipedia.org por su parte, es un claro ejemplo de auzolan moderno, la mayor enciclopedia libre creada voluntariamente por millones de personas usuarias de todo el mundo.

Los campos de trabajo, comparten el espíritu del auzolan, y todos los años reúnen a miles de jóvenes en verano, combinando el trabajo comunitario con el ocio participativo.

Características del auzolan tradicional:

  •  Trabajo realizado en beneficio de una familia, vecina o vecino, vecindario o pueblo.
  • Normalmente requiere esfuerzo físico: reparación, arreglos, reconstrucción o limpieza de un lugar.
  • Trabajo realizado en grupo.
  • Refuerza los sentimientos de pertenencia hacia el pueblo o barrio, y es beneficioso para la comunidad.
  • No hay dinero de por medio, en la mayoría de los casos.
  • Los auzolanes crean ambiente y refuerzan al pueblo.
  • Tienen un lugar físico de encuentro.
  • En muchos pueblos era obligatorio participar en los auzolanes.

Características de los auzolanes de hoy en día:

  • Trabajo realizado en beneficio de un pueblo/ciudad, un barrio, un país o el mundo entero.
  • Puede combinar el trabajo intelectual con el trabajo físico; centrándose en temas como:  la alimentación, la energía, la educación, la cultura, la salud, la información y las nuevas tecnologías, el euskera, o las fiestas del pueblo.
  • Trabajo realizado en grupo.
  • No siempre hace falta un lugar físico de encuentro
  • Produce una satisfacción personal.
  • Puede haber transacciones económicas de por medio, aunque no es imprescindible.
  • Puede tener un carácter político, social, educativo, económico, cultural, etc.