En Navidad, nos bombardean anuncios publicitarios cargados de sentimientos entrañables en defensa de valores familiares y de elogio de la solidaridad.  Sin embargo, la canalización de todos estos sentimientos va siempre encaminada a la consecución de un claro objetivo: incrementar las ventas bajo un asumido despilfarro navideño.

Pocas veces nos paramos a pensar si es necesario comprar indiscriminadamente todo lo que la publicidad y los escaparates nos ofrecen, y las repercusiones que estas compras tendrán en el medio ambiente.

Los regalos DIY (Do it yourself) o hechos por uno mismo, son una gran alternativa para evitar comprar cosas. Solo tienes que utilizar tu imaginación, y si lo necesitas, buscar ideas en las numerosas páginas web que hay en Internet.

Antes de comprar un regalo, reflexiona…

  • Lo primero que hay que hacer antes de comprar un regalo es reflexionar sobre si realmente es necesario hacerlo. Muchas veces, tenemos cosas en casa que a otras personas les pueden resultar útiles y también podemos recurrir a los regalos caseros.
  • Si decidimos adquirir el producto, es muy importante intentar averiguar cómo ha sido fabricado, si en su proceso de producción se ha perjudicado al medio ambiente o a algún ser humano.
  • También hay que pensar cómo repercute su utilización en el medio ambiente.
  • Es importante tener en cuenta que siempre va a ser más sostenible comprar aquello que hayan sido producido lo más localmente posible.

Y si nos decidimos a comprar, ¿dónde lo hacemos?

Hay muchas alternativas a las grandes superficies comerciales a las que nos podemos dirigir si queremos hacer compras:

  • Comprar en tiendas del barrio y en los mercados navideños.
  • Comprar productos de agricultura ecológica. Estos productos, además de ser más sanos, son ambientalmente sostenibles, ya que en su producción no se utilizan pesticidas ni fertilizantes artificiales.
  • Comprar en tiendas de comercio justo. En ellas se pueden obtener productos con garantías de que han sido producidos de manera ecológica y que se ha pagado un sueldo digno a los productores.
  • Formar parte de grupos de consumo. En ellas los consumidores se ponen en contacto directo con los productores, eliminando de este modo los intermediarios. Todo lo que se consume es de agricultura ecológica.
  • Participar en mercados de trueque. Su objetivo es hacer frente al consumismo masivo a través del trueque de productos, con el fin de alargar la vida de los bienes que consumimos.