Tras pagar la novatada del primer día, ayer decidimos espabilar y nos dividimos el trabajo. Después de desayunar, una parte del grupo se encamino hacia a la estación del Este de Paris (Gare de L’est) con la intención de lograr un billete en dirección Praga tan pronto como fuera posible y gracias a la amable taquillera Brigitte les fue posible lograrlo. Nuestro próximo tren sale mañana día 11 a las 6:40 de la mañana, así que tocará madrugar. Mientras, la otra mitad del equipo se encargó de buscar un hostal más acorde a nuestras carteras, y tan pronto nos reunimos decidimos encaminarnos hacia la estación de metro más cercana dirección Hoche; parada cercana al alberge juvenil donde estamos hospedados.

Después de comer nos dirigimos al centro de la ciudad a recorrer algunos de sus espacios más reconocibles y famosos: la torre Eiffel, el Louvre y sus pirámides y los campos Elíseos entre otros. Fue allí donde conocimos a Adrián, un joven catalán que practicaba slackline y que se unió a nuestro grupo el resto de la tarde.

Caía la noche y la torre Eiffel iluminó el cielo de París, imaginar la estampa tan apetecible de la ciudad desde lo alto de la torre nos hizo subir. Los menores de 25 años pagaron 3,70 euros y el resto 4,70, pero está claro que mereció la pena.

Hoy es nuestro último día en París; y creo que el barrio latino y Notre Dame esperan.

Como siempre, las fotos en Flickr y un pequeño video en YouTube.