Ayer dijimos adiós a Zagreb y nos metimos en un tren rumbo a Split a las 23:00. Durante el día aprovechamos para recorrer tanto la ciudad alta, como la ciudad baja que dividen la ciudad: disfrutamos de bailes regionales en la plaza de ban Josip Jelacic, paseamos por la calle Tkalciceva, Radiceva y Opaticka, y atravesamos “El puente sangriento” entre otros. También aprovechamos a comer a mesa puesta, cosa que no hacíamos desde Viena y el grupo lo agradeció enormemente (parece que ya tenemos suficiente comida rápida en el cuerpo para varios meses).

El viaje en tren se ha hecho eterno, nadie ha pegado ojo por lo incómodo de los asientos y el calor, y a las 7:10 de la mañana nos hemos plantado en Split completamente groggys. Después de llegar a nuestro apartamento hemos descubierto que el check-in era a las 14:00 así que sin más que hacer, nos hemos dirigido a la playa más próxima para espabilarnos con un buen chapuzón.

Pero no os penséis que sólo hemos estado tirados al sol; también hemos terminado de planificar lo que resta de viaje. Partiremos el lunes de Split y nuestra ruta será la siguiente: de Split a Rijeka (donde pasaremos una noche), de Rijeka a Ljubliana, para acto seguido mediante un tren nocturno llegar a Venecia, después a Milano, Ventimiglia y el 27 llegaremos a Niza. Dormiremos dos noches en la localidad francesa y el viernes 29 a la mañana partiremos rumbo a Hendaya donde daremos por finalizado nuestro periplo.

Un último detalle, mañana a las 10:30 de la mañana nos harán una pequeña entrevista en el programa de Euskadi Irratia Amarauna, ¡estad atentos!

Tenéis fotos de Zagreb en Flickr y un nuevo vídeo en YouTube.